12 julio 2026
Cómo recepcionar la reforma y dejar constancia legal de los defectos
El error más caro del cliente ocurre el último día de la reforma: cuando el propietario, cansado, firma un acta de «trabajos ejecutados, sin reclamaciones» y un mes después los azulejos se agrietan sobre los huecos, las puertas dejan de cerrar y para la empresa «la garantía no aplica». La recepción es un procedimiento y empieza mucho antes del acta final.
Recepcione por fases, no al final
En la construcción profesional la recepción intermedia es un punto de control obligatorio: así funcionan tanto los contratos públicos bajo la ley Merloni como los proyectos según el RIBA Plan of Work. En una vivienda hay cuatro momentos críticos:
- tras las demoliciones y el levantamiento de tabiques — geometría y correspondencia con la distribución;
- tras la electricidad y la fontanería, antes de cerrar los paramentos — canalizaciones, secciones, prueba de presión;
- tras la solera y el enlucido — planeidad (regla de 2 metros), humedad antes de los acabados;
- los acabados — por separado para cada tipo de trabajo.
Los trabajos ocultos aceptados «de palabra» ya no se pueden comprobar una vez colocado el alicatado. Exija fotografías de las canalizaciones con el metro en el encuadre: lleva una hora y evita tener que abrir paredes.
Qué llevar a la recepción final
- El contrato y el presupuesto — para contrastar mediciones y tipos de trabajo partida por partida.
- El proyecto — para verificar geometrías, posición de los enchufes y alturas.
- Una regla o nivel de 2 metros, un metro y una linterna — la luz rasante revela las ondulaciones en las paredes.
- Una lista de defectos — anótelo todo por escrito, estancia por estancia.
Cómo documentar los defectos
No firme un acta «sin reclamaciones» si las hay. La secuencia jurídicamente correcta es esta:
- redacte un acta con la relación de defectos — de cada uno: estancia, descripción, plazo de subsanación;
- el acta la firman ambas partes; si la empresa se niega a firmar, hágalo constar en la propia acta ante testigos;
- fije un plazo razonable de subsanación y una fecha de nueva recepción;
- vincule el pago del último tramo a la subsanación: es su única palanca real.
Si el contrato preveía garantía sobre los trabajos, exija que figure en los documentos finales: tipo de trabajo, plazo y procedimiento de reclamación. Una garantía verbal del tipo «llámenos si pasa algo» no significa nada.
Lo esencial
La recepción no se gana el día de la recepción, sino el día en que se firma el contrato: las fases, los criterios de calidad y el procedimiento para documentar defectos deben estar escritos de antemano. La plantilla de contrato con la empresa, las listas de comprobación de las recepciones intermedias y el análisis de la parte jurídica están en el módulo 3 del curso «La casa de tus sueños».
El curso «La casa de tus sueños»: gestionar la reforma paso a paso
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